La fosa cubital

Written by Dr Oliver Jones

Last updated noviembre 6, 2025
42 Revisions

La fosa cubital (anticubital) es una depresión de forma triangular situada en la cara anterior de la articulación del codo.

Constituye una zona de transición entre el brazo y el antebrazo, y conecta varias estructuras importantes entre ambas zonas.

En este artículo analizaremos la anatomía de la fosa cubital: sus límites, su contenido y su relevancia clínica.

Ilustración de la fosa cubital, una depresión triangular situada en la cara anterior del codo.

Fig. 1: La fosa cubital es una depresión de forma triangular situada en la cara anterior del codo.


Pro Feature - 3D Model

Límites

La fosa cubital tiene forma triangular y está formada por tres bordes, un techo y un suelo:

  • Borde lateral: borde medial del músculo braquiorradial.
  • Borde medial: borde lateral del músculo pronador redondo.
  • Límite superior: línea horizontal trazada entre los epicóndilos del húmero.
  • Techo: aponeurosis bicipital, fascia, grasa subcutánea y piel.
  • Plano: braquial (proximalmente) y supinador (distalmente).
Diagrama que muestra los bordes medial y lateral de la fosa cubital, definidos por los músculos de la parte anterior del antebrazo.

Fig. 2: Los bordes medial y lateral de la fosa cubital están formados por los músculos de la parte anterior del antebrazo.


Pro Feature - Dissection Atlas

Contenido

La fosa cubital es un conducto por el que pasan las estructuras entre el brazo y el antebrazo.

Su contenido es (de lateral a medial):

  • Nervio radial: discurre a lo largo del borde lateral de la fosa cubital y se divide en una rama superficial y una rama profunda.
    • Tiene funciones motoras y sensoriales en la parte posterior del antebrazo y la mano.
  • Tendón del bíceps: atraviesa la fosa cubital por su parte central y se inserta en la tuberosidad radial (inmediatamente distal al cuello del radio).
    • De ella se origina la aponeurosis bicipital, que forma parte del techo de la fosa cubital.
  • Arteria braquial: se bifurca en las arterias radial y cubital (o ulnar) en el vértice de la fosa cubital.
    • El pulso braquial se puede palpar en la fosa cubital, por debajo del tendón del bíceps.
  • Nervio mediano: discurre medialmente a través de la fosa cubital y sale pasando entre las dos cabezas del pronador redondo.
    • Tiene funciones motoras y sensoriales en la parte anterior del antebrazo y la mano.

La parte superior de la fosa cubital también contiene varias venas superficiales. Cabe destacar la vena cubital media, que conecta las venas basílica y cefálica y a la que se accede con facilidad, por lo que es un lugar habitual para la punción venosa.

Mnemotécnica para los elementos de la fosa cubital: «Rápido» (nervio radial), «Tomo» (tendón del bíceps), «Agua» (arteria braquial) «Mineral» (nervio mediano).

Ilustración de la vista anterior de los elementos profundos del antebrazo dentro de la fosa cubital.

Fig. 3: Elementos de la fosa cubital.

Relevancia clínica: Fractura supracondílea

Una fractura supracondílea es una fractura de la parte distal del húmero. La fractura suele ser transversal u oblicua, y el mecanismo de lesión más frecuente es una caída sobre la mano extendida. Es más frecuente en los niños que en los adultos.

En este tipo de lesión, el contenido de la fosa cubital puede resultar dañado, ya sea directamente o debido a la inflamación de los tejidos blandos tras el traumatismo. Si no se repara, una lesión en la arteria braquial puede provocar una contractura isquémica de Volkmann (flexión incontrolada de la mano), ya que los músculos flexores del antebrazo se vuelven fibrosos y se acortan.

También puede producirse una lesión del nervio interóseo anterior (rama del nervio mediano), del nervio cubital (o ulnar) o del nervio radial. Para evaluar el nervio interóseo anterior, se puede pedir al paciente que haga el gesto de «OK», con lo que se comprueba si hay debilidad del músculo flexor largo del pulgar.

La clasificación de Gartland se utiliza para estas fracturas:

  • El tipo 1 presenta un desplazamiento mínimo.
  • El tipo 2 está desplazado, pero con la corteza posterior intacta.
  • El tipo 3 presenta un desplazamiento completo.

El tipo 1 generalmente se puede tratar de forma conservadora con un yeso por encima del codo, mientras que los tipos 2 y 3 suelen requerir fijación quirúrgica con agujas de Kirschner bicorticales cruzadas.

Radiografía que muestra una fractura supracondílea del húmero.

Fig. 4: Fractura supracondílea del húmero.