La radiografía simple es la técnica radiológica diagnóstica más utilizada actualmente en los hospitales. Los rayos X fueron descubiertos y utilizados por primera vez con fines de diagnóstico por imagen por Wilhelm Röntgen el 8 de noviembre de 1895, cuando tomó una radiografía de la mano de su esposa. En este artículo, analizaremos los fundamentos científicos de las radiografías y los principios para su interpretación. Pro Feature - 3D Model You've Discovered a Pro Feature Access our 3D Model Library Explore, cut, dissect, annotate and manipulate our 3D models to visualise anatomy in a dynamic, interactive way. Learn More Principios básicos Los rayos X son un tipo de radiación electromagnética (al igual que la luz visible). Hay tres criterios que deben cumplirse para que la radiación electromagnética pueda utilizarse con fines de diagnóstico por imagen: Capacidad para generar radiación electromagnética en la longitud de onda requerida. Capacidad para dirigir la radiación hacia una zona concreta. Capacidad para detectar la radiación una vez que ha atravesado al paciente. La radiación se produce cuando un generador de alta tensión genera una corriente eléctrica. Esto provoca que los electrones se «evaporen» desde el extremo del cátodo de un tubo de rayos X. Estos electrones se emiten desde un filamento situado en el cátodo y se dirigen a toda velocidad hacia un material receptor denominado ánodo. Este proceso se conoce como emisión termoiónica. Los electrones emitidos por el cátodo se dirigen hacia el ánodo, que cuenta con un disco de tungsteno. Cuando los electrones chocan con el tungsteno, se producen varias interacciones a nivel atómico. Una de estas interacciones provoca que los electrones sean expulsados de las órbitas externas de los átomos, liberando un fotón de rayos X. Los niveles de energía del fotón de rayos X variarán y se pueden ajustar al seleccionar un parámetro conocido como kVP o pico de kilovoltios. A continuación, estos rayos X atraviesan una copa de enfoque, que concentra y acelera los fotones hacia la zona del cuerpo que se va a examinar. Tradicionalmente, se utilizaba una película radiográfica conocida como película de doble emulsión, que contenía nitrato de plata. Con los avances tecnológicos, muchas instituciones utilizarán un receptor de casetes o, si se dispone de tecnología más moderna, se podrá utilizar en su lugar un receptor de placas digitales. Estos receptores se colocan detrás del paciente para captar los fotones de rayos X que atraviesan al paciente y, finalmente, forman la imagen. <a href="https://pulseradeducation.com"> Pulse Radiology Education</a> Fig. 1: Cómo se generan los rayos X. Interpretación de una radiografía La interpretación de una radiografía requiere sólidos conocimientos de anatomía, así como comprender que los distintos tipos de tejido absorben los rayos X en distintos grados: Los tejidos de alta densidad (por ejemplo, los huesos) absorben los rayos X en mayor medida y aparecen blancos en la radiografía. Los tejidos de baja densidad (por ejemplo, los pulmones) absorben los rayos X en menor medida y aparecen negros en la radiografía. Los tejidos de densidad intermedia (por ejemplo, los músculos y la grasa) aparecen como tonos de gris en la radiografía. Es importante tener en cuenta que las radiografías solo ofrecen una imagen bidimensional superpuesta de la parte del cuerpo que se ha examinado. Por lo tanto, puede ser necesario obtener varias imágenes de la misma zona desde distintos ángulos (por ejemplo, en casos de sospecha de fractura), para poder evaluar la lesión en su totalidad. By Mikael Häggström. Based on source images by ZooFari, Stillwaterising and Gray's Anatomy [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons Fig. 2: Ilustración de las estructuras mediastínicas en una radiografía de tórax normal. Comparación con otras técnicas de diagnóstico por imagen La principal ventaja de las radiografías simples es la cantidad de radiación que implican. Ofrece una dosis más baja en comparación con la tomografía computarizada, y algunas pruebas se realizan con relativa rapidez (radiografías de tórax). A menudo se utilizan como prueba de cribado inicial para descartar cualquier problema evidente antes de recurrir a técnicas más avanzadas, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética. Sin embargo, se están sustituyendo los procedimientos de radiografía simple con la tomografía computarizada y la resonancia magnética debido a los avances tecnológicos. Actualmente hay escáneres de tomografía computarizada en el mercado que ofrecen niveles de dosis de radiación tan bajos como los de las radiografías simples. A continuación, se muestra una tabla resumen de las técnicas de diagnóstico por imagen más habituales. En función del tejido que se vaya a examinar, la urgencia del estudio y el nivel de detalle requerido, puede ser preferible cualquiera de estas técnicas. Factor TC (se utiliza como ejemplo una TC abdominal) Resonancia magnética Radiografía (se utiliza la radiografía de tórax como ejemplo) Ecografía Duración 3-7 minutos 30-45 min 2-3 min 5-10 minutos Costo Más barato Caro Barato Barato Dimensiones 3 3 2 2 Tejidos blandos Poca precisión Excelente nivel de precisión Poca precisión Poca precisión Hueso Excelente nivel de precisión Poca precisión Excelente nivel de precisión Poca precisión Radiación 10 mSv Ninguno 0,15 mSv Ninguno Rate This Article